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Venezuela: Anteproyecto de declaración de principios

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Venezuela

Anteproyecto de Declaración de Principios
 
Sobre un documento original, la siguiente versión incorpora los debates llevados a cabo por las Mesas del Congreso del PSUV. Un relator por cada una de las 50 Mesas de debate presentó su despacho. Luego la Comisión Técnica sistematizó las 50 relatorías y el resultado recorrió el camino de regreso a los organismos de base, para retornar a los Relatores. En la sesión realizada enZulia, el 27 y 28 de Febrero de 2008, se propuso al Congreso que este Anteproyecto enmendado fuera aprobado como referente inicial de consenso, con carácter provisional, para ser revisado en un próximo Congreso Ideológico del PSUV, posterior a las elecciones de Gobernadores y Alcaldes; conservando todas las aportaciones de la discusión en mesas del Congreso Fundacional como material base e insumo para dicho Congreso Ideológico.


¿Qué es un Principio?

· Es un fundamento y guía básica permanente para el pensamiento y la acción.
· Es una razón de ser de la organización.
· Es inalterable en su sentido más profundo.
· Es referencia obligante e inexcusable para los fines, la orientación y la práctica de las organizaciones y personas o una perspectiva estratégica clave que marca la identidad de la organización y de sus miembros.
· Es un punto de partida que define los rasgos principales e indispensables que han de caracterizar a la organización, regir su vida y señalar su destino, que define lo más elemental que sus integrantes tienen en común.

Los Principios dan nacimiento al programa, que fija las líneas de acción para llegar al cumplimiento de los principios. Los Estatutos reglamentan la organización y el funcionamiento del partido para poder aplicar el programa y realizar los principios. De igual manera, debemos tener una definición de Programa y Estatutos y éstos deben estar en consonancia con los principios.

A continuación los textos de los capítulos con las modificaciones y agregados presentados por los equipos de relatores que trabajaron cada capítulo. El punto 3 se fusionó con el 7 y el 6 con el 9. Se incorpora al final una lista enunciativa de los principios del partido. El texto original con sus modificaciones y agregados se toma como preámbulo de los principios declarados.
 


Preámbulo del Anteproyecto de Declaración de Principios

1.- La Amenaza Imperialista

A comienzos del siglo XXI la humanidad ha ingresado de lleno en la encrucijada más riesgosa de su historia. El capitalismo en la fase imperialista ha tocado sus límites y se a reafirmado en el principal enemigo de la nación, con sus políticas de desarrollo neoliberales y su modelo de influencia mediática. Tras sucesivas postergaciones paliativas de una crisis estructural que corroe los cimientos del sistema desde hace décadas, el mecanismo socioeconómico dominante en el planeta está trabado y amenaza con explotar.

La crisis de este modo de producción irracional, con su generación incontrolada de residuos y desechos, basado en la explotación de países, clases e individuos, en la destrucción de la naturaleza, lleva a la competencia entre los centros imperialistas de la economía mundial, en lucha despiadada por los mercados.

Empujado por la lógica de esa competencia en primer lugar; luego por la necesidad de hallar formas rentables para invertir masas inmensas de capital excedente (ante todo en la industria bélica y tecnológica); y también por el imperativo de destruir mercancías sobrantes para sanear el mecanismo y reiniciar el ciclo económico, el imperialismo arrastra al mundo a la guerra y a la propia destrucción del planeta.

Sólo que con el actual grado de desarrollo de la ciencia y la tecnología, a diferencia de las dos conflagraciones mundiales ocurridas durante el siglo XX, la guerra no se limitaría a destruir vidas humanas, culturas y bienes para permitir que puedan nuevamente ser producidas y vendidas: acabaría con toda forma de vida sobre el planeta.

Las atrocidades cometidas por Estados Unidos y potencias menores, como la invasión a Irak son sólo el prólogo ominoso de lo que le espera a la humanidad sino se logra frenar esa dinámica mortífera. Detener al imperialismo, impedir la guerra tecnológica y mediática son por tanto las más trascendentales prioridades de los pueblos.

En el contexto regional, el imperialismo pretende reforzar su estrategia de dominación, expansionismo, divisionismo y destrucción mediante el Plan Colombia, que busca promover la violencia, el secuestro, el narcotráfico, el paramilitarismo en nuestra región e irrumpiendo contra el principio de soberanía y autodeterminación de los pueblos.

Con el desplome de la Unión Soviética a comienzos de los años 90 del siglo XX, se rompieron las compuertas que impedían al capital paliar su crisis descargándola sin atenuantes sobre las naciones dependientes y sus trabajadores, campesinos y clases medias. El precio de la crisis capitalista en los países centrales es el aumento vertiginoso de la miseria en el Tercer Mundo. Una concentración sin precedentes de la riqueza en manos de unos pocos, redunda en la degradación, el sufrimiento, el hambre y la muerte para la inmensa mayoría de la humanidad, incluidos de manera creciente los pueblos de los países imperialistas.

Ese alud de pobreza es la otra vertiente de la crisis que amenaza la vida en la Tierra. Ante la incapacidad creciente de las instituciones y alianzas con las cuales mantuvo su poder durante el siglo XX, el imperialismo apela ahora a las desesperantes necesidades de millones de seres humanos, para lanzarlos unos contra otros en guerras fratricidas y sin otro destino posible que la destrucción, la degradación y la muerte en escalas nunca antes vistas. Para impedir la guerra es preciso acabar con el imperialismo.

La ineficiencia en el ejercicio de los poderes públicos, el burocratismo, la escasa participación del pueblo en el control y la gestión gubernamental, la corrupción y la desarticulación entre pueblo y gobierno, amenazan la confianza del pueblo en la revolución bolivariana, lo que aunado al clientelismo, la desorganización, los antivalores, el individualismo, el sectarismo, el pragmatismo y la falta de conciencia revolucionaria, constituyen un conjunto de factores que favorecen la política desestabilizadora del imperialismo.

Los intereses del sector privado en la producción y distribución de bienes y servicios, cuyo propósito especulativo se deriva del control de la propiedad sobre los medios de producción, constituye otra amenaza contra la revolución bolivariana. En el caso de los alimentos, no es suficiente el enfrentamiento del sabotaje y desabastecimiento con medidas administrativas, sino que además se requiere en la perspectiva estratégica, confiar la propiedad de los medios de producción al pueblo organizado.


2.- Terminar con el Capitalismo y Construir el Socialismo para acabar con la Pobreza e implantar la Justicia Social

Combatir y acabar con la pobreza y la miseria, en todas sus manifestaciones, el desamparo, la marginalización y la exclusión, la sub-humanización forzada de cientos de millones de personas, es por tanto otra prioridad, inseparable de las anteriores, del momento histórico que vivimos: sin acabar con la polarización o concentración de la riqueza en pocas manos y el crecimiento de la pobreza más allá de todo lo conocido en la historia, la guerra sería inevitable.

A su vez, la historia del mundo y muy claramente la experiencia venezolana demuestran que el capitalismo, en la era del imperialismo en crisis, lejos de acabar con la pobreza, en su devenir irracional, la aumenta cada día, mostrando al mundo que detener al Imperialismo y construir el socialismo, asumiendo el pueblo el poder, para la trasformación del modo de producción capitalista, es la única salida y meta racional, necesaria y posible en esta encrucijada de la humanidad.

El partido revolucionario debe ser el verdadero guía y unificador de las clases populares en la batalla por liberar definitivamente a la patria de la pobreza extrema, el atraso y la dependencia; debe ser el propulsor de la conciencia social y de los cambios históricos, promotor de la justicia social, moral y económica. Si no hay educación para la conciencia ideológica-socialista de toda la población, no se podrá derrotar la pobreza.

El partido asumirá el compromiso de luchar contra la injusticia y la exclusión. Impulsará nuevas formas de organización y políticas sociales que mejoren el nivel de vida y garanticen la mayor suma de felicidad posible. Promoverá el sentido de pertenencia, respeto, igualdad y dignidad, la crítica y autocrítica, para combatir todas las amenazas que confronta la revolución como la guerra de cuarta generación (desarrollada por los medios de comunicación del capitalismo), teniendo presente el carácter socialista revolucionario y antiimperialista del proceso, evitando la transculturización, todo ello aunado al ejercicio de la contraloría social sobre los gobernantes y funcionario públicos, especialmente sobre los que militen en el partido.

Al combatir el capitalismo, a su vez nos enfrentamos al gran flagelo de la pobreza, causado por el imperialismo depredador y neoliberal. La lucha contra la pobreza no puede limitarse al contexto nacional sino que debe englobar y extenderse a todos los países latinoamericanos y del Caribe.

3.- El ejercicio del poder y la participación directa.

La conclusión es transparente: para acabar con la pobreza, es preciso dar el poder al pueblo y construir el socialismo. Ese poder nace de su participación y protagonismo.

El Partido Revolucionario debe ser propulsor de la participación directa del pueblo y su instrumento para la construcción del socialismo. Esa participación debe ser democrática y plena, de trabajadores, campesinos, jóvenes, intelectuales, profesionales, artistas, amas de casa, pequeños productores, comerciantes del campo y de la ciudad, pueblos indígenas y afro-descendientes, en la conformación y funcionamiento de todos los órganos del poder, en la elaboración, discusión y resolución de programas y estrategias y en la promoción y elección de sus direcciones, en igualdad de condiciones, para lograr la dirección colectiva del proceso revolucionario.

Para ello, es tarea fundamental del partido elevar la conciencia revolucionaria de la masa, organizarla y formarla para la lucha por la conquista del poder, elevar su nivel de conciencia filosófica, política, ideológica, moral y organizativa para lograr la transformación de patrones de representatividad en patrones de democracia participativa y protagónica. Significa formar al pueblo para el ejercicio del poder en las funciones de planificación, elaboración de presupuestos, toma de decisiones, ejecución y control orientados por valores socialistas. Asimismo, significa en lo ideológico asumir el socialismo bolivariano como nuestro mayor ideal de sociedad, de modelo político y de Estado. Bajo estas orientaciones, el partido debe ser un instrumento de lucha para la emancipación, una herramienta política unificadora y un órgano de control político, económico, financiero y social del gobierno en toda su estructura bajo el fundamento de la concepción comunal del partido.

El partido enmarca sus líneas estratégicas para la construcción del poder popular en la elaboración, formulación, control previo y posterior en la ejecución de los programas de gobierno, con sentido de equidad, igualdad, humanismo y bajo principios socialistas, en el proceso generador de la nueva hegemonía del poder.

La construcción del Poder Popular se fundamenta desde el enfoque territorial organizativo que nos proporciona la Nueva geometría del Poder Popular. Desde el mismo enfoque organizativo, se promoverá el fortalecimiento de los movimientos sociales de base.

El partido debe tener por objetivo dar poder al pueblo organizado y consciente, socializando el poder político a través del ejercicio directo del poder de las masas en la búsqueda del desarrollo ético, social, científico, artístico y cultural.

El Partido como Instrumento de lucha de millones de hombres y mujeres libres, ratifica asimismo la necesidad de una efectiva centralización para la acción en los grandes combates ya entablados: contra la pobreza, la explotación, la degradación del ser humano, la reacción interna y sus mandantes imperialistas.

Habrá de ser la herramienta política unificadora de las grandes mayorías. Nace sin embargo con la convicción de que afronta una constante amenaza militar de los enemigos internos y externos de la Revolución, razón por la cual asume en todos los planos la responsabilidad de defender a la patria, enfrentar y vencer el imperialismo si se atreve a hollar nuestro suelo.

El partido junto al pueblo debe afianzar la lucha contra la corrupción, fortaleciendo la ética revolucionaria, que es la coherencia entre lo que se dice y lo que se hace, entre el discurso y la acción.


4.- Necesidad del Internacionalismo

El Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), en su accionar como instrumento político-social en la construcción del Poder Popular y el Socialismo Bolivariano, debe enmarcar su práctica internacionalista para contribuir a la unión de los pueblos que luchan por establecer proyectos emancipadores y libertarios en América Latina, el Caribe y otros Continentes del mundo; en la búsqueda de proporcionar la mayor suma de soberanía, independencia, autodeterminación, bienestar y felicidad posible a sus ciudadanas y ciudadanos.

La Revolución Bolivariana como motor inspirador en las luchas antiimperialistas y anticapitalista en el contexto de la geopolítica unipolar neoliberal, expresado en el Imperialismo Estadounidense y sus Aliados. En tal sentido el PSUV, creará mecanismos para consolidar alianzas con movimientos políticos sociales de izquierda antiimperialista a nivel mundial, con el objetivo de alcanzar un nuevo orden internacional multipolar, sin imperialismos.

A través del PSUV, fomentar centros de difusión y capacitación ideológica para el intercambio, de experiencias socialistas con los pueblos del mundo. Profundizar el intercambio solidario y humanista de recursos con otros países como alianza estratégica en lo económico, político, social y cultural, etc. ejemplo: el Alba, Petrosur, Petro-Caribe, Telesur, Banco del Sur, entre otros. Combatir y derrotar el imperialismo como prioridades trascendentales por la unión de los pueblos en cualquiera de sus manifestaciones, para que no sean víctimas del capitalismo.


5.- La Defensa de la Revolución

La defensa de la soberanía se identifica con la defensa de la revolución socialista bolivariana. El partido debe ser responsable activo en salvaguardar la soberanía nacional y en defender la revolución socialista bolivariana, convirtiéndose esta en un hito para que el imperialismo no pueda avanzar en dinámicas belicistas, anexionistas, divisionistas, de sometimiento y destrucción del mundo. La defensa de la revolución socialista bolivariana esta íntimamente ligada al combate contra la corrupción y la promoción de los más altos valores éticos y morales. Así mismo será herramienta fundamental para impulsar la defensa y autodeterminación de los pueblos, y la lucha contra todo imperio.


6.- La Unidad, para superar la fragmentación y la anarquía

Para afrontar tamaño desafío, la Revolución Bolivariana necesita aumentar, afianzar y articular con el máximo de eficiencia la unión del conjunto del pueblo venezolano. Necesita bregar hasta alcanzar la unión latinoamericano-caribeña. Y anudar con las naciones del Sur y los pueblos de todo el mundo una fuerza capaz de contrapesar, neutralizar y vencer al imperialismo.

El Partido es el instrumento para esas tareas estratégicas que la Historia coloca otra vez en estas tierras, ahora en la lucha contra el capitalismo y el imperialismo y tras la bandera del socialismo.

Ante todo, será la herramienta política para unir en la acción revolucionaria y socialista a todas las víctimas del capitalismo en Venezuela. Esa unidad social y política de las grandes mayorías, elevará a un nivel superior la unión ya alcanzada del pueblo y la Fuerza Armada Nacional Bolivariana; permitirá llevar a buen destino las tareas asumidas por la Revolución Bolivariana y socialista: educación, salud, vivienda, trabajo y bienestar, lo cual permitirá alistar al conjunto del pueblo para que, colocándose a la vanguardia junto con la FANB, sea posible afrontar la defensa de la soberanía ante la amenaza de invasión y violencia que el imperialismo esgrime como último recurso para impedir el avance del movimiento Revolucionario.

El Partido nace como expresión de la voluntad revolucionaria del pueblo y su dirección política y representa la síntesis superadora de todas las fuerzas revolucionarias de Venezuela, de todas las vertientes del pensamiento revolucionario y socialista. Proclama su pertenencia a las clases explotadas y oprimidas, así como a todos los hombres y mujeres que abracen el ideal bolivariano y socialista. Producto de la unidad revolucionaria de las mayorías y hace de esa unidad plural, multifacético y abarcadora de la más amplia diversidad de orígenes étnicos, ideológicos y políticos.

El pueblo asumirá la unidad de manera orgánica, política ideológica y programática.

En resumen, el Partido concibe la unidad como producto de la cohesión en torno a los valores y principios colectivamente aceptados reflejados en el Programa y en sus estatutos, en su accionar político y en sus Fundamentos Ideológicos que queda reflejado en la sinapsis social, destinada a erradicar el fraccionamiento de intereses particulares y la anarquía, teniendo como prioridad el interés colectivo y el bienestar social.

Para avanzar en los objetivos y proyectos que se va a trazar el partido para el fortalecimiento y consolidación de la revolución deben procurarse alianzas con todos los movimientos sociales y organizaciones políticas de la revolución, dentro de los límites establecidos por nuestros principios revolucionarios:
Un partido, motor indispensable en el combate contra las injusticias y las desigualdades entre clases sociales.
Un partido respetuoso de la diversidad ideológica, étnica y cultural.
Un partido que debata democráticamente y de manera permanente las ideas para hacer la revolución y construir la sociedad socialista.
Un partido que vele por el mantenimiento de los valores morales y éticos de los militantes.


7.- La Principal Responsabilidad

A lo largo de la historia política de nuestro país, se ha podido observar, que en todos los partidos políticos, en sus debido momentos de iniciación, han fracasado por distintos factores, imposiciones, divisiones falta de formación ideológicas, pero sobre todo falta de responsabilidad tanto por parte de la directiva del partido, como por parte de su militancia. En la actualidad estamos construyendo el Partido Socialista Unido de Venezuela, fundamentado en el humanismo, la solidaridad, la igualdad y la equidad, en unión con los movimientos sociales y el poder popular, donde por primera vez son tomadas en cuenta las bases populares para su creación, lo que constituye un hecho único en la historia política latinoamericana y mundial, por tanto conlleva la unificación del pueblo con el poder político bajo la mancomunidad político social.
• El fortalecimiento de los movimientos y de las organizaciones sociales a nivel nacional, como frentes del poder popular y territorial, enmarca una formación ideológica, política, económica cultural y social permanente, dentro de los batallones, para sembrar en su seno la moral, la ética revolucionaria y socialista.
• Propiciar un nuevo modelo económico de participación popular, en conjunto con el gobierno central, creen políticas de administración de recursos enmarcado en la igualdad, equidad y justicia, sin ningún tipo de discriminación.
• El principal objetivo y responsabilidad del partido debe ser organizar y capacitar al pueblo para la toma del poder, en torno a sus necesidades recogidas en el programa, para la revolución popular, mediante el desarrollo de su conciencia, formación, experiencia y mecanismos para su ejercicio del poder, en el marco de la libertad y respeto de sus corrientes de pensamientos que se cohesionen con el partido en compatibilidad.
• Una de las bases fundamentales del partido serán, la de luchar contra el imperio y sus lacayos, nacional e internacional, organizar territorialmente por batallones, circunscripciones y por frentes socialistas al pueblo Venezolano obreros, campesinos, jóvenes, intelectuales, profesionales, artistas, amas de casa, pequeños productores, comerciantes del campo y de la ciudad, afro descendientes y de los indígenas en torno a sus necesidades e intereses y exigencias concretas como lo es la lucha de manera eficaz y eficiente contra la corrupción y el burocratismo y en función de aquellos lineamientos estratégicos y tácticos, del programa
• Debemos tener como tarea principal la de asumir, los artículos propuestos por el Presidente de la República en el Ante-proyecto de Reforma Constitucional, para promover un Referéndum aprobatorio.
• Constituirnos en un instrumento facilitador de transferencia del poder hacia las bases del pueblo de manera que se sienta representado por un partido humanistas, que pueda dar respuestas concretas a las necesidades y exigencias de las comunidades.
•Todas las decisiones del Poder Popular organizado deben ser vinculantes y de obligatorio cumplimiento por los que están en el ejercicio del poder.
• Conformar y fortalecer los territorios según la nueva geometría del poder para la descentralización.
• Se propone que para la conformación del tejido social el partido tenga como eje central la responsabilidad primaria de la organización.
• Su función especial es lograr la sinapsis social o la «unión con firmeza dentro de una conciencia común
• La declaración de principios y la construcción de una nueva institucionalidad que posibilite erradicar las vetustas instituciones políticas que responden al modelo capitalista y que impiden el avance hacia la sociedad de iguales.
• La organización en lo endógeno debe, de manera consecuente con la postura revolucionaria, lograr la articulación con individualidades, sectores y corrientes revolucionarios, de manera de ir construyendo hegemonía revolucionaria y socialista.
• La interacción dialéctica que debe materializarse constantemente con el partido supera toda noción de autonomía abstracta tanto del gobierno como de los movimientos sociales, para dar lugar a una síntesis constantemente cambiante, en la cual el partido obra a la vez como doble correa de transmisión y motor dirigente de este proceso de transformación.


8.- Original y creativo

Siguiendo la máxima de Simón Rodríguez, «inventamos o erramos», el socialismo del siglo XXI por el que lucha el Partido, será original, propio, creativo y con un profundo sentido colectivista del ejercicio del poder, que busca construir una superestructura que sirva de soporte al modelo económico socialista, orientando y direccionando al mismo tiempo políticas congruentes con el sentido de identidad de nuestro pueblo y con nuestro suelo nativo, para la preservación de nuestra naturaleza.

El Partido tomará como punto de inicio el árbol de las tres raíces el pensamiento y la acción de Simón Bolívar, Simón Rodríguez y Ezequiel Zamora-. Se esforzará por formar a sus miembros y militantes, adoptando como guía el pensamiento y la acción de revolucionarios y socialistas latinoamericanos y del mundo, como José Martí, Ernesto Che Guevara, José Carlos Mariategui, Carlos Marx, Federico Engels, Lenin, Troski, Gramsci y otros que han aportado a la lucha por la transformación social, por un mundo de equidad y justicia social, en una experiencia humana que tiene antecedentes remotos, como la cosmovisión amerindia, el cristianismo primitivo, y ensayos cercanos, como los que en el siglo XX dieron lugar a la Unión Soviética, Europa del Este, China, Corea del Norte, Vietnam y Cuba. Se apoyará en los aportes del socialismo científico y las herramientas del marxismo crítico para el análisis e interpretación objetiva de la realidad. Todo ello dentro de la visión del humanismo y su reivindicación práctica.

Pero el socialismo del siglo XXI responderá a la praxis creadora, al libre ejercicio de la voluntad y los anhelos del pueblo venezolano. No será «copia ni calco», para usar la expresión de José Carlos Mariátegui, sino «creación heroica».

Nuestro socialismo reconoce la diversidad de nuestros orígenes, y valora las raíces indígenas, europeas y africanas que dieron origen a nuestra gran nación suramericana. Incorpora de la doctrina de Simón Bolívar; particularmente su visión antiimperialista y su planteamiento sobre la necesidad de unión de los países latinoamericanos y caribeños, de Simón Rodríguez su lucha por la educación liberadora, popular y para todos, y de Ezequiel Zamora su lucha por la propiedad social de la tierra, su enfrentamiento a los poderes oligárquicos y su programa de protección social.


9.- Construcción del socialismo: única salida

La propiedad privada de los medios de producción determina en cualquier sociedad las relaciones de trabajo, las relaciones humanas y todos los aspectos de la vida, negando los objetivos de una sociedad humanista, solidaria, socialista. Pero no es menos cierto que la transición en el actual momento de la humanidad, exige una cuidadosa evaluación de cada paso a tomar, para garantizar siempre y en todo momento la participación consciente de las mayorías y la eficiencia necesaria.

No es preciso ser religioso para identificarse con preceptos de Cristo, reivindicativos de la justicia, la equidad y el relacionamiento humano fraternal: «no oprimirás al jornalero pobre y menesteroso, ya sea de tus hermanos o de los extranjeros que habitan en tu tierra dentro de tus ciudades», «¡Ay del que edifica su casa sin justicia, y sus salas sin equidad, sirviéndose de su prójimo de balde, y no dándole el salario de su trabajo!»; «Ninguno puede servir a dos señores porque aborrecerá al uno y amará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas»;»Bienaventurados los pobres, porque de ellos es el reino de los cielos, bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados, bienaventurados los misericordiosos, porque ellos obtendrán misericordia». Es decir; no se puede servir al mismo tiempo al trabajo y al capital.

No es preciso ser ateo para coincidir con los análisis científicos de Marx, que lo llevaban a afirmar que «la historia de la humanidad es la historia de la lucha de clases» y que «en el sistema capitalista de producción, el trabajo es exterior al obrero, no pertenece a su esencia; por lo tanto el obrero no se realiza sino que se niega en su trabajo; no se siente bien sino desdichado; no desarrolla sus energías físicas e intelectuales libres sino que desgasta su físico y arruina su intelecto. El obrero se halla fuera del trabajo en sí mismo y fuera de sí en el trabajo. Esto produce la reversión de todos los valores humanos».

La explotación del hombre por el hombre contradice los sentimientos de solidaridad, mutila los vínculos de fraternidad. El capitalismo atenta contra la condición humana y contra la permanencia de la especie. El imperativo irracional del crecimiento provoca la destrucción planetaria de los ecosistemas, amenaza con extinguir las fuentes de vida. Esa dinámica catastrófica es causada por un sistema socioeconómico que prescinde de las necesidades de la humanidad y actúa obligado por su propia lógica, compelido al crecimiento constante en pos del lucro. En esa carrera demencial provoca periódicos momentos de crisis que el sistema «resuelve» con la destrucción masiva de vidas humanas y bienes materiales. El Socialismo es la única salida para garantizar la existencia de la humanidad.

Desde que la sociedad se dividió en clases, hubo resistencia y combate contra la opresión y la explotación. Pero a partir de la victoria del capitalismo frente al feudalismo y el predominio del modo capitalista de producción a escala mundial, las luchas sociales del naciente movimiento obrero industrial se fusionaron con el pensamiento más avanzado de su época y dieron lugar a una lucha por el socialismo, basada en la ciencia y en los sentimientos más profundos de los seres humanos.

Simultáneamente, en nuestro continente Simón Bolívar sentaba las bases de la emancipación nacional y social con su gesta libertadora y su visión humanista y revolucionaria, sentando columnas hoy fundamentales para la unión de nuestros pueblos y la transformación social en nuestro tiempo.

Frente a la crisis del sistema y las gravísimas amenazas que conlleva, el desafío contemporáneo consiste en encaminar la acción de manera tal que las masas explotadas y oprimidas de Venezuela incorporen el máximo de conocimientos de la Historia, la economía y la teoría política, para apoyarse en ellos en la inmensa tarea de responder de manera original, amarrada a la realidad concreta, a las raíces de la venezolanidad, a las particularidades culturales incluso de cada región y grupo social, ante cada exigencia cotidiana, ante cada dificultad planteada por la transición del capitalismo al socialismo.

Para el Partido no hay ni podrá haber recetas de manual, ni imposiciones de nadie que no sea el propio pueblo venezolano consciente, organizado y en pie de combate, en desarrollo de su conciencia revolucionaria e ideología socialista incluyente, frente a la exclusión capitalista y fortalecimiento de la conciencia revolucionaria.

La competencia inter imperialista abre grietas entre los dueños del mundo y crea de hecho una multipolaridad en constante ebullición, a la cual Estados Unidos sólo puede oponer su supremacía militar. Simultáneamente, la voracidad imperialista fuera de control por la exigencia de sostener su tasa de ganancia, avasalla a las burguesías de los países subdesarrollados más allá de lo tolerable. Quienes durante dos siglos fueron sumisos socios menores beneficiados con el saqueo de sus propios pueblos, se ven empujados a conflictos que fracturan aquella asociación otrora de conveniencia. Mientras la disputa entre los imperialistas paraliza a las instituciones mundiales vigentes desde el fin de la II Guerra Mundial y se fragmenta en cada punto del globo el bloque hegemónico de capitales imperialistas y subordinados, el impacto combinado de estos fenómenos, en un marco de constantes y crecientes rebeliones populares, ha demolido las instituciones sobre las cuales se sostuvo el poder político en los países de economías dependientes y subdesarrolladas. El mundo asiste por tanto a realineamientos de todo tipo, que ponen en juego el poderío de Estados Unidos.

Esta coyuntura, en una primera etapa de transición, abre la perspectiva de afirmar un bloque antiimperialista internacional de gran escala, con la participación de gobiernos nacionales, provinciales y locales, movimientos sociales de diferente naturaleza y fuerzas políticas, también de un amplio arco ideológico. Se trata de unir en la acción a cientos de millones de personas en todo el mundo contra el imperialismo y sus guerras. Sin embargo, solamente las clases explotadas serán capaces de llevar hasta sus últimas consecuencias la lucha contra el imperialismo y por el socialismo.

Del mismo modo, está planteada la posibilidad de producir en América Latina una transformación cualitativa en la realidad político-organizativa de decenas de millones de explotados y oprimidos. El Partido asume por tanto la necesidad de forjar instrumentos en los cuales converja y se rehaga a sí mismo el pensamiento revolucionario universal, como vanguardia de una era de inmensos desafíos y grandes victorias: el capitalismo es internacional; la revolución es internacional; internacional ha de ser el pensamiento y la acción que la realice.
 

El accionar en función de las nociones de bloque antiimperialista mundial y convergencia revolucionaria y socialista de los pueblos latinoamericano-caribeños guiará los pasos del Partido, en la certeza de que la concreción de esos objetivos cambiará las relaciones de fuerza a escala internacional e inaugurará una nueva era histórica.

Finalmente reivindicamos la construcción del socialismo como la única salida frente al capitalismo, en su fase imperialista, y para lograr la redención de nuestro pueblo. La construcción del socialismo ha comenzado en Venezuela. La agonía del imperialismo es una evidencia insoslayable. El Partido nace para defender a la Patria, para llevar la Revolución a su objetivo emancipador, como instrumento para llevar al pueblo y a los explotados al poder, para ponerse al servicio del transito del capitalismo al socialismo, transformando progresivamente las relaciones de producción, de intercambio y de propiedad de los medios de producción para la liberación de la clase trabajadora, terminando con el control y monopolización de los medios de producción por la burguesía, transfiriéndolos al poder de los trabajadores y las comunidades, para sumarse a todos los pueblos del mundo en la tarea de enterrar al imperialismo y edificar un mundo nuevo, a la medida de una humanidad libre y plena. Esto implica la socialización de los medios de producción, la distribución racional de la tierra y de las riquezas, combatir la corrupción y la burocracia. Se trata del cambio del modelo económico consumista y mono productor por uno productivo y diversificado, cooperativo, que apunte hacia el autoabastecimiento, especialmente la soberanía alimentaria y la independencia. En el Socialismo, el pueblo con su propia creatividad auto productiva generará los mecanismos socioeconómicos para erradicar la pobreza.

El socialismo es la verdadera manera de retomar el profundo significado de la democracia, con el desarrollo del poder popular al máximo, como forma más acabada de la democracia participativa, de la participación de las masas populares en la construcción de la nueva sociedad, donde el poder del pueblo organizado legitima y potencia las acciones hacia una sociedad humana y unida, en convivencia amorosa y en paz, en la búsqueda y perpetuación de un mundo en el que prevalezca la justicia e igualdad social como principios básicos para el diseño de la distribución de la riqueza y los beneficios de la sociedad, la ética y moral socialistas como eje fundamental que determine el comportamiento abnegado de los miembros de la sociedad, para la suma felicidad del ser.


Declaración de Princincipios del Partido Socialista Unido de Venezuela

Principios fundamentales

El Partido asume el ideario Bolivariano, la contribución de Ezequiel Zamora y Simón Rodríguez, así como los aportes de lucha y organización de los pueblos indo- americanos; se inspira en los orígenes del cristianismo, se nutre del socialismo científico y las experiencias de hombres y mujeres que han luchado por la revolución y la construcción del socialismo.
 


Principios generales

El Partido se declara como:
· Anticapitalista y antiimperialista
· Socialista
· Bolivariano
· Comprometido con los intereses de la clase trabajadora y el pueblo
· Humanista
· Internacionalista
· Patriótico
· Unitario
· Ético y con moral revolucionaria
· Crítico y autocrítico, aplicando el principio del centralismo democrático.
· En ejercicio de dirección colectiva
· Disciplinado
· Con democracia interna en el partido
· Defensor de la democracia participativa y protagónica en la sociedad
· Como vanguardia política del proceso revolucionario
· Original y creativo
· Popular
· Defensor de la igualdad en el seno de la organización
· De vinculación Socio-Comunal.

Estos enunciados servirán de base a las definiciones que deberán ser desarrolladas por el Congreso Ideológico del partido.